El patchwork es un vocablo inglés que hace referencia a la confección de piezas mediante la unión de telas de diferentes tipos y colores.

 

 

 

Su origen data de épocas muy antiguas, aunque es muy difícil precisar una fecha a este respecto, porque a pesar de haberse encontrado muestras de todos ellos, como una tienda funeraria egipcia de patchwork y aplicaciones del siglo IX a. de C.; una funda para silla de montar con aplicaciones de fieltro del siglo V o VI a. de C. encontrada en el sur de Siberia; y una alfombra acolchada de la región de Turania, junto al Mar Negro, que data del siglo I a. de C., la complejidad de estos trabajos hace pensar que el nacimiento de estas técnicas es incluso anterior.

 

 

 

Hemos elegido este método de trabajo para elaborar nuestra piel debido a su exclusividad y a la dificultad de que se encuentren dos trabajos exactamente iguales  con esta técnica. La exclusividad, la búsqueda de algo que no tenga nadie es una constante en la existencia de un pijo.

 

 

 

Mediante la simulación en papel de un trabajo patchwork, realizamos la piel de nuestra tribu. La plegamos, la elevamos… trabajamos con ella buscando la creación de un espacio mediante una envolvente.

 

 

Rompemos la línea recta presente en los primeros trabajos de patchwork, buscando una mezcla más dinámica e interesante de colores y texturas.