La vivienda proyectada tiene la cualidad de que se cierra al exterior de la ciudad, esta  se descubre desde dentro.

El individuo que la habita aficionado a las costumbres budistas busca un espacio habitable donde poder llevar a cabo sus aficiones, alejándose del mundo ruidoso y lleno de ajetreo que existe en la ciudad. A pesar de ello le gusta estar en contacto con la naturaleza y el exterior para apreciar los cambios del tiempo, por lo cual cada espacio proyectado tiene pequeñas referencias que le dicen que  temperatura hace, si está lloviendo o si luce el sol,.. pero estas se van haciendo más abstractas a medida que vamos accediendo.

Entre las aficiones que realiza comenzamos con el autocultivo, tener un pequeño huerto donde poder cultivar sus frutas y hortalizas siendo además un espacio agradable donde pasar las mañanas de domingo. Es aficionado al yoga, lo realiza todas las tardes en compañía de su vecino por ello la parte de atrás de la casa es ideal ya que está en contacto directo con el agua y esta sirve de relajación y abstracción para la práctica de yoga. Aquí se recoge el agua de lluvia que cae a la cubierta y circula por la rampa hasta llegar al jardín donde sirve de riego.

La vivienda es un recorrido hacia el interior siendo cada espacio más intimo y personal, poco a poco vamos viendo como la luz intensa del día se va haciendo mas suave y va incidiendo de manera mas difusa hasta llegar a la oscuridad total. La estancias dedicadas al estar son el punto intermedio entre actividades del exterior correspondiente a las sala de yoga y el jardín y el tramo final del recorrido pensado únicamente para el individuo que habita en la casa.

La sección de la vivienda nos muestra una gran desproporción con la escala humana ,esta desproporción nos permite aislarnos del exterior siendo el cielo el único elemento visual que encontramos. Hay un espacio dedicado únicamente para esto, ver el cielo estrellado y la luna en las noches despejadas. Este espacio es el de mayor altura libre simulando asi el efecto de un telescopio y alejando la contaminación lumínica de la ciudad.

La sección del recorrido es muy esbelta esto nos permite descubrir el espacio en la misma estancia y juega un papel con los fondos de perspectivas marcados por un cuadro de jardín o una franja de luz u oscuridad que nos espera al final del camino.

El recorrido ascendente nos lleva hasta la sala de baño, un espacio dedicado exclusivamente al baño y relajación del individuo. La bañera siempre lista para un baño caliente produce que este espacio cuente con un vapor de agua en el ambiente propio de estancias de este tipo, esto contrasta con el espacio final núcleo de la vivienda dedicado a la meditación. Por ello necesita un espacio de silencio y ajeno a todo lo exterior lleno de oscuridad y con una temperatura inferior a la del resto de la vivienda, donde poder dejar la mente en blanco y desconectar.