Como cada día, al amanecer, tras cerrar los últimos bares, José Tomás vuelve a casa para dormir. Normalmente vuelve borracho y mareado a casa, nunca renuncia a una copa. En ese momento, lo último que le apetece es ver la luz del sol, y si a eso le sumas la profunda aversión que siente por los desconocidos tienes una mala combinación, el individuo necesita meterse en una cueva.

La propuesta se ha creado a partir de un volumen macizo que ocupa la parcela en su totalidad. A partir de este volumen se ha ido agujereando el espacio privado de la vivienda mediante superficies regladas. El habitante de esta vivienda es un ser ermitaño que prefiere evitar cualquier tipo de contacto con la sociedad ‘ajena’ a su mundo.  De este modo. La única relación que existe entre el propietario y los demás personas en el interior de la vivienda es a través del patio y tan solo es una relación visual. Las personas ajenas se sitúan en un plano superior a nivel de la medianera de 4m, mientras que el habitante se situa a menos dos metros y no existe relación física entre ellos. Precisamente para este propósito el vestíbulo se convierte en un desagüe de personas, evitando que cualquier persona excepto José acceda al espacio privado. Destaca sobre la estancia la puerta iluminada en lo alto que atrae la atención de los ajenos dejando tranquilo a nuestro protagonista. No existen puertas en la estancia, puesto que la habita un único individuo y no se hace necesaria una separación física entre espacio.

El espacio privado se conforma como una cueva esculpida de un modo artificial. De esta forma el individuo tiene un buen confort térmico a la vez que es ajeno al mundo exterior, pudiendo encerrarse en su mundo interior. El espacio se organiza en torno a una gruta que horada el techo de la vivienda formando una superficie reglada construida a partir de una serie de arcos de círculo tangentes entre sí, no habiendo ninguna pared recta en toda la vivienda. Mediante la superficie reglada con una pendiente del 10%, desaparece la distinción pared-techo produciendo un espacio que se alza hacia el cielo como un lugar espiritual. Produciendo un espacio dinámico que va cambiando según la incidencia de la luz del sol, a la vez que el juego de sombras, la reverberación del sonido y la temperatura fresca estable ajena al exterior de la propuesta, amplifica las sensaciones producidas por el espacio.

AXONOMETRÍA DE LA PROPUESTA:


SECCIONES, PLANTAS Y ALZADOS:

Para ver todas las secciones, plantas y alzados de la propuesta, click aquí.

Anuncios