Para la realización de la piel he tenido en cuenta las siguientes tesis:

         – En el Mundo Otaku no se coarta la percepción total del entorno.

        – En Mundo Otaku jerarquiza el espacio privado pero no el espacio público

         – El Mundo Otaku es progresivo y acumulativo.

Como referencia he tomado la cinta de Moebius debido a que por su geometría responde adecuadamente a las tesis planteadas:

  La cinta de Moebius se caracteriza por tener únicamente una cara y un único borde, es decir, es posible recorrerla en su totalidad sin despegarnos de ella; lo cual implica la no existencia de una cara interior y una cara exterior y en consecuencia no tiene cara oculta. Es esta propiedad la que justifica la primera de las tesis: “En el Mundo Otaku no se coarta la percepción total del entorno”. Si analizamos una cinta normal y un sujeto que se encuentra en una de sus caras, por mucho que se desplazase por ella nunca llegaría a poder ver la otra de las caras, sin embargo esto no sucede en el caso de la cinta de Moebius.

Otra de las propiedades de esta cinta es que se trata de una superficie no orientable y por lo tanto no jerarquizable en función de su orientación. Es decir no existe jerarquía de espacios dependiendo de su orientación. Esta cualidad justifica la segunda de las tesis referida a la ausencia de jerarquía en el espacio público otaku.

La cinta de Moebius se trata de una superficie plana, sin embargo, para la realización de la piel me he servido de un módulo (un cuadrado de dimensiones 5×5 cm) que he ido repitiendo de forma progresiva con la finalidad de responder a la tercera de las tesis: “El Mundo otaku es progresivo y acumulativo”. Este módulo además permite disminuir su tamaño de manera fractal, es decir, sin variar las dimensiones originales de la lámina de papel podríamos obtener tantos módulos como quisiéramos a medida que vamos reduciendo su tamaño de manera proporcional.

La forma de estos módulos justifica además la primera tesis: se trata de una especie de “pirámide” que se abre hacia el exterior permitiéndonos observar la totalidad de su entorno.

Con esta imagen se explica el proceso de elaboración de la piel resultante. Originalmente se trata de una lámina de papel de dimensiones 120 x 20 cm que he ido plegando según se indica por el tipo de línea.

MODIFICACIÓN:

La evolución se ha centrado en reforzar la tesis “En el Mundo Otaku no se coarta la percepción total del entorno” y “El Mundo Otaku es una sociedad promiscua en cuanto a la percepción espacial y emocional”. He trabajado en la creación de una membrana que permitiese regular la relación visual interior exterior (controlando así el nivel de promiscuidad) y al mismo tiempo regular la entrada de luz y ventilación que permiten modificar las características del espacio que encierran.

La piel presenta la característica añadida que si se estira transversalmente se “recoge” configurando una espacio cúbico que permite la contemplación total del entorno.