La elección del diamante está justificada por las siguientes tesis de la tribu de los pijos:

– Tienen un estilo propio. Poseen privilegios que otros intentan imitar, pero sólo ellos lo consiguen.

– Frecuentan  lugares exclusivos.

– Le dan gran importancia a la imagen externa.


Diamante:

Etimológicamente significa inalterable. Por su naturaleza, el diamante tiene gran capacidad para reflejar la luz dependiendo del tipo de corte que se le realice. Es la piedra más pura porque está formado únicamente por un elemento (carbono). Se trata de carbono puro cristalizado. Por éste motivo, además, es el material más duro (índice 10 en la escala de Mohs). Se diferencia principalmente del grafito (también está compuesto sólo de carbono) por la estructura atómica.

Es un cristal transparente de átomos de carbono enlazados tetraedralmente que cristaliza en la red de diamante, que es una variación de la estructura cúbica centrada en la cara. Tal y como se observa en la imagen:

¿Por qué los diamantes son tan preciados?

Las propia belleza del objeto atrae a las personas. El diamante tiene características ópticas destacables. Debido a sus estructura cristalina rígida, es muy difícil que se dañe por otros materiales (el boro y el nitrógeno producen impurezas). Combinado con su transparencia, obtenemos como resultado una apariencia clara e incolora. Además, la dispersión de la luz blanca en los colores espectrales es la característica gemológica primaria de las gemas diamantes. Consiste en la habilidad para dispersar luz de diferentes colores, lo que resulta un lustre característico.

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