Normalmente pensamos que el camaleón utiliza su piel y en concreto el cambio de coloración de ésta como método de camuflaje y adaptación a su entorno. Sin embargo, este reptil utiliza dicho sistema como herramienta para expresar su estado de ánimo, es decir, con los diferentes cambios de color que el camaleón sufre muestra al mundo exterior su estado de salud, su edad, su agresividad, su pasión, etc.

El sistema de pigmentación, que se halla en la dermis del animal se compone de las siguientes células pigmentarias que hacen posible la variación de color:

– Guanóforos: ricos en guanina, dan coloraciones azules. Se encuentran desde la capa más superficial a la más profunda de la dermis.

– Xantóforos: contienen lipocromos amarillos y rojizos. Situados entre los guanóforos más superficiales.

Tanto los guanóforos como los xantóforos dependen del sistema nervioso autónomo del animal y son capaces previa orden de éste, de expandirse y contraerse.

– Melanóforos: cargados de finos granos de melanina capaces de oscurecer y enrojecer dichas células según la cantidad de ésta.

El funcionamiento del sistema depende directamente de la luz solar. Cuando esta incide sobre la piel atravesando las capas de células pigmentarias hasta llegar al fondo de la dermis, se reflecta en una serie de células blancas que impulsan la luz de nuevo al exterior, volviendo a atravesar las células y proyectando una luz que tendrá el color según la disposición de las células en ese momento.

El mundo del Hip-Hop se ve reflejado en este mecanismo natural, ya que mientras que unos utilizan el arte, ya sea pintura, baile o música para expresar sus sentimientos, el camaleón hace lo mismo con su piel.

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