La creación de espacios y edificios capaces de albergar las actividades sociales de las gentes que habitan un lugar, es un hecho que se ha producido a lo largo de  toda nuestra historia.

Sin embargo, las tribus urbanas que han aparecido a lo largo de estos últimos 50 años y en concreto el Hip-Hop, ven como carecen de espacios en los que poder manifestarse o llevar a cabo sus actos sociales y de reunión. Éste es uno de los tantos motivos por los que el mundo del Hip-Hop  tiende a apropiarse de la calle.

Como bien es sabido, la competición es el acto social más importante dentro de este colectivo. La forma de agruparse en torno a un círculo a la hora de competir o entrenar genera la creación de unos espacios improvisados en los que poder llevar a cabo el acto de la batalla o el entreno.

El diseño de una piel que pudiera construir estos espacios supone la materialización de esos espacios efímeros que desaparecen una vez está acabada la batalla y tanto el público como los participantes abandonan el lugar.

Para poder construir dichos escenarios, utilicé la técnica del origami, y en concreto el módulo de PHIZZ. Un módulo que a medida que va enlazándose con otros módulos de las mismas características tiende a agruparse en círculo, formando unos espacios similares a los descritos anteriormente.

 

El conjunto obtenido nos muestra una serie de espacios circulares que bien podrían constituir el espacio de competición del mundo del Hip-Hop.