Como proyecto de estudio de anterior a 1978 he elegido la Maison de Verre. Se trata de un proyecto de Pierre Chareau del año 1928.

La tesis que justifica la elección de este proyecto es:

   – La sociedad otaku es una sociedad promiscua en cuanto a la percepción espacial y emocional.

El proyecto se caracteriza por su fachada fuertemente modulada debido a su materialización con bloques de vidrio. El empleo de este material en fachada se justifica por la necesidad de iluminar el interior de una vivienda que por su estrechez y ubicación en el patio de una manzana carecía de luz natural.

La imagen anterior muestra la ubicación de la vivienda respecto a la calle y como el acceso se realiza desde un patio interior.

La fachada muestra una visión del interior sustancialmente ambigua actuando como una membrana que gracias a la luz y al movimiento deja entrever la vida interior. El papel de la imaginación es fundamental en la percepción del interior de la vivienda puesto que es la encargada de reconstruir la imagen real interior a partir de la información que nos revela su percepción distorsionada.

El grado de visión del interior, y por lo tanto lo que de él podemos ver, no es constante sino que varía en función del la exposición lumínica según avanza el día.

El siguiente esquema es la síntesis de todos estos conceptos. Se trata de una sección interior del proyecto que he distorsionado con el fin de explicar la deformación que sufren las imágnes del interior de la vivienda cuando las obsevamos a través de un bloque de vidrio.  El hecho de que hayan cuadrantes dibujados en blanco sobre negro y otros en negro sobre blanco explica cómo varía la percepción desde el  en función del la exposición lumínica. Durante el día la luz proviene desde el exterior y por tanto los vidrios se perciben oscuros mientras que al anochecher sucede justo lo contrario al iluminarse el interior de la vivienda.