Capilla del Bosque, Erik Gunnar Asplund

La elección de este edificio se basa en la tesis de la funcionalidad de la arquitectura de Star Wars. Pero en este caso funcionalidad explicada a través de la arquitectura fúnebre. Por tanto, a continuación expondré los aspectos en los que me he referenciado para la realización del dibujo.

–          En primer lugar, la muerte como algo ancestral. Por ello Asplund recurre a una idea arquitectónica a caballo entre la cabaña primitiva y la arquitectura clásica. Por ello emplea formas tan rotundas como la esfera y la pirámide.

–          El aislamiento sonoro que permite un duelo silencioso: Por ello se inserta en un lugar aislado, además de conseguir un espacio completamente cerrado en sí.

–          Búsqueda de paisajes idílicos rodeados de vegetación y aire puro que permitan hacer pasar estos momentos de tanta angustia de una manera más agradable.

–          Asplund marca un recorrido, “el último recorrido del difunto”.

En primer lugar el “ángel de la muerte” da la bienvenida a un atrio de 2m sostenido por columnas de reducido diámetro circular, con estas columnas Asplund nos remite a un clasicismo enrarecido. Bajo la gran cúpula en la cual se postra la tumba, una amplia claraboya queda definida geométricamente para iluminar completamente el sarcófago. De esta manera el difunto queda definido como el gran protagonista del ritual, quedando los amigos y familiares en un segundo plano, que es donde están los bancos. Este  segundo plano está bañado completamente por la oscuridad, para poder “llorar ” al difunto de manera mas íntima.

Tras la misa, el difunto es transportado hacia el crematorio donde es incinerado y vuelve mediante humo a la madre naturaleza de la que una vez surgió.