Nos encontramos ante una tribu urbana que, en primera instancia podría ser estudiada desde dos puntos de vista geográficos:

1. Otaku en Occidente: la persona interesada en la cultura japonesa partiendo del manga y sus distintas y múltiples ramas.

2.Otaku en Japón: la persona obsesionada y abstraída por un tema en concreto, muchas veces relacionadas con el manga. Este segundo término es de carácter peyorativo en la sociedad japonesa.

El caso de estudio es la tribu urbana otaku occidental. El nacimiento de este colectivo se basa en el manga como semilla de sus múltiples géneros. En realidad el mundo otaku consiste en un híbrido de géneros. Esto es, se trata de la unión de distintas temáticas surgidas a partir del manga: anime, videojuegos, cosplay, merchandising, música (visual kei, j-pop…), ParaPara…

Frente a esta complejidad inicial se recurre al estudio de casos particulares con el fin de establecer inducciones, ideas subjetivas y conceptos concretos de sujetos considerados otaku. Cada uno de estos individuos vive el mundo otaku de forma distinta, combinando distintos géneros en mayor o menor medida, dedicando más o menos tiempo. Estos datos han sido cuantificados y medidos a lo largo de la rutina de cada uno de los entrevistados.

Nuestro amigo Sora nos ha introducido en el baile del ParaPara, mostrando su funcionamiento en los distintos y múltiples pasos y viendo la ocupación del espacio que este baile requiere. Todo ello desde la experiencia propia.

Mamen nos ha descubierto el mundo de las Pullips&Dollfies, su pasión. La afición por estas muñecas se basa en la customización de partes de su cuerpo, vestimenta, accesorios y todo un mundo creado a su alrededor (picnics eventuales, recreación de atmósferas…).

Todos los otakus entrevistados afirman que realizan saludos nipones ocasionalmente, sobre todo en convenciones. Se trata de un códígo físico inspirado en la tradición japonesa y en el mundo manga.

A partir de todas las entrevistas, analizadas independientemente, se ha hecho una relación entre los individuos según su coincidencia en la práctica de las distintas actividades otaku.

No sólo se han relacionado los sujetos por las actividades que realizan, sino por los lugares donde las realizan también.

Tanto en Japón como en Occidente los otaku aprovechan las convenciones anuales, reuniones, concursos y quedadas eventuales, para recrear un espacio dedicado única y enteramente al mundo otaku. Todos los entrevistados han enumerado cada uno de lo eventos a los que asisten y la importancia de cada uno para ellos. A partir de esta información se ha confeccionado un calendario otaku, donde se destacan los eventos más importantes para ellos.

Una vez estudiada su vida pública, su rutina y sus gustos, fue necesario entrar en sus espacios privados (sus habitaciones) y cuantificar el uso de este espacio en función de las actividades anterioremente analizadas.

Con Konata Chan (Ana) hemos descubierto la afición por el estilo Lolita, en su caso Gothic Lolita.

Otra de las actividades predominantes en el mundo otaku es el cosplay. Ariel (Aitana) es un caso particular, pues aplica el concepto japonés a su forma de vida y con personajes occidentales. Mezcla la cultura occidental y la japonesa.

El merchandising es otro de los puntos principales del universo otaku. Podemos afirmar que su espacio privado se materializa y construye a partir de él.

Para los entrevistados el espacio público no es el convencional, sino que su actividad social y de ocio se desarrolla en las escasas tiendas de productos otaku. En este caso, Ateneo.

Internet es uno de los espacios de encuentro de los otaku. Por lo tanto podemos decir que sus espacios privados se conectan entre sí y con el espacio público a través de este medio. Aunque para ello, cada uno lo realiza de una forma.

Se ha esquematizado de forma conceptual la jerarquía de espacios públicos que los entrevistados utilizan. No sólo se conectan a páginas de temática otaku, sino que utilizan otros puntos de encuentro comunes a toda la sociedad como redes sociales, descargas (en este caso mayoritariamente de material otaku), foros, etc. Hemos acumulado toda esta información obtenida de las entrevistas de la misma forma que ellos reúnen el merchandising en sus espacios privados como materia principal.

Además de los espacios ya descritos y a pesar de que lo otaku tenga una gran dependencia por la tecnología (Internet, videoconsolas, anime…), hay actividades que necesitan de un espacio abierto. La utilización del medio natural será distinta en función de la actividad (picnics de lolitas, picnics de Pullips, ParaPara, concursos de cosplay…).

Conclusiones  principales:

1. ESPACIO PRIVADO: las habitaciones de los otakus no sólo tienen en común todo lo MATERIAL (merchandising), sino que son una puerta que ellos mismos construyen hacia el MUNDO IMAGINARIO del manga y el anime, lo que les ayuda en su vida en el MUNDO REAL.

2. ESPACIO PÚBLICO: con las convenciones y tiendas ellos mismos construyen un espacio donde, aunque su fin no sea el de espacio público (desde el punto de vista del estereotipo social), hay SUPERPOSICIÓN de actividades (de géneros otaku) y buena confluencia y cohesión de funciones que generan enriquecedoras CASUALIDADES o ENCUENTROS.

3. Sus habitaciones serían pequeñas construcciones del espacio público (salones del manga-tiendas-convenciones) que construyen con la MATERIA MERCHANDISING (cultura fetiche).

4. Es una cultura altamente MATERIALISTA.

5. La cultura otaku es dependiente de la TECNOLOGÍA (Internet, videoconsolas, anime…)

.